“DE LO QUE SE TIENE COMO SI NO SE TUVIERA”: LOS ENSAYOS DE CARLOS PIERA, por Rosa Benéitez

Me gustaría hacer una consideración inicial, que no quiere funcionar como excusa, ni tampoco como una suerte de “captatio benevolentiae”: no son mis especiales capacidades para hablar de Carlos Piera las que me han llevado a ocuparme aquí de su trabajo, sino simplemente mi deseo de poner su pensamiento en valor. Por eso, no voy a tratar de hacer algo así como explicar a Carlos Piera —no podría aunque quisiera—; más bien, me interesa mostrar por qué entiendo que su escritura, sus ideas o posturas son tremendamente valiosas y pueden ayudarnos a comprender ciertas derivas de nuestra historia más reciente (la nuestra en especial) pero, sobre todo, buena parte del estado —y casi faltan los calificativos— en el que se encuentra la cultura española en la actualidad. Desde esta perspectiva, hay dos aspectos que considero fundamentales en su labor ensayística —dejemos la poética de lado por el momento— y que, en principio, podrían parecer contradictorios —algo sobre lo que también tendremos que volver—. Sigue leyendo

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APUNTES A UN ÁLBUM DE FAMILIA, por Pedro Vicente

La fotografía constituye un ejercicio científico y artístico de primer orden. Por ella, vivimos más, porque miramos más y mejor. Gracias a ella, el registro fugitivo de nuestros recuerdos conviértese en copioso álbum de imágenes… La vida pasa, pero la imagen queda.

Santiago Ramón y Cajal, «Los encantos de la fotografía», en La fotografía de los colores, 1912

 

La familia fue uno de los ejes para la reconstrucción de la cohesión social después de las dos guerras mundiales del pasado siglo, y se convierte en el pilar social fundamental de la sociedad moderna sobre la que esta se sustenta a lo largo de todo el siglo xx. El concepto de familia, ese lugar, esa experiencia en donde el amor y el odio, el cariño y la violencia, el poder y la dependencia se dan cita, en donde se gestionan y viven relaciones personales complejas, está cambiando, quizás de una manera más rápida e imprevisible que nunca. Estos incesantes cambios en el rol de la familia dentro de nuestra sociedad contemporánea revelan cuestiones tales como ¿qué es la familia?, ¿puede todavía considerarse la familia como la unidad básica de nuestra sociedad?, ¿por qué seguimos formando familias?, ¿tiene sentido cualquier intento de definición de la familia? La familia es el origen de la vida, pero también es frente a la muerte cuando una familia es más familia que nunca. La familia, dicen, siempre está ahí cuando la necesitas, aunque quizás la cuestión sería más bien qué tipo de familia necesita uno en cada momento. Del origen de nuestro modelo de familia (José, María y Jesús), cerrado, estable y unitario, hemos evolucionado a otro mucho más heterogéneo, múltiple y provisional, en constante evolución, que dependiendo de unas circunstancias u otras está compuesto por unos u otros miembros, así como por un número variable de ellos. Padre, quizás, no hay más que uno, pero familias, las que uno necesite, quiera o pueda tener. La familia, hoy en día, es para quien la necesita. Y, en muchos casos, solo para cuando se necesita. La familia viene sin manual de instrucciones; tampoco se puede devolver. Por supuesto, se pueden formar muchas y nuevas familias, tantas como tiempo tengamos para construirlas, incluso tener varias a la vez. Sin embargo, aunque podamos renunciar a nuestra familia, esta nunca dejará de serlo. Se puede desertar, y ser desterrado, pero nunca se perderá la condición. Nuestra familia siempre será nuestra familia, aunque no (se) ejerza. En este sentido, la familia, es definitiva, no tiene retorno. Sigue leyendo